Tu ausencia en mi ser es huella presente Que suele sorprender a mi conciente No puedo entender todavía que paso Hoy todo ya es tarde que gran confusión Quisiera volver el tiempo atrás Haría muchas cosas que no he hecho Quisiera verte una vez más Y hacer de este momento algo eterno Se que estas bien yo se que estas bien Se que estas bien yo se que estas bien Quisiera volver el tiempo atrás Haría muchas cosas que no he hecho Quisiera verte una vez más Y hacer de este momento algo eterno Solo deseo que descanses en paz
Otra vuelta de tequila y tu nombre resbalando por entre los dedos flacos de esta tarde gris... Todo lo que no nos dimos las caricias mal rimadas vienen de arrebato a desteñirme el corazón... Y en el trabalenguas de mi soledad soy ambidiestro para todo menos para olvidar... Y vos decis que el miedo no deja pensar pero la suerte nunca juega limpio si no le guiñás un ojo… Masticando sueños voy para atrás como el cangrejo ¿Cómo se entierran amores que no paran de respirar?... Borracho y enfermo voy gambeteando los espejos para no verte dormida en cada rincón de esta canción... Salgo a trasnochar recuerdos entre amigos y botellas que cuando se apagan duelen más que un bisturí... Y asi están las cosas, viejo: mucha cancha embarrada, demasiadas flores para tan poco jardín… Y deshojando las cenizas de este amor soborno a mi lengua para no nombrarte más... Y no me jures “yo te quise de verdad” que la verdad, muñeca, siempre muerde si no la mimás un poco… Masticando sueños voy para atrás como el cangrejo ¿Cómo se entierran amores que no paran de respirar?... Borracho y enfermo voy gambeteando los espejos para no verte desnuda en cada rincón de esta canción...
Como quien viaja a lomos de una yegua sombría, por la ciudad camino, no preguntéis adónde. Busco acaso un encuentro que me ilumine el día, y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden. Las chimeneas vierten su vómito de humo a un cielo cada vez más lejano y más alto. Por las paredes ocres se desparrama el zumo de una fruta de sangre crecida en el asfalto. Ya el campo estará verde, debe ser Primavera, cruza por mi mirada un tren interminable, el barrio donde habito no es ninguna pradera, desolado paisaje de antenas y de cables. Vivo en el númeor siete, calle Melancolía. Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría. Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía y en la escalera me siento a silbar mi melodía. Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido, que viene de la noche y va a ninguna parte, así mis pies descienden la cuesta del olvido, fatigados de tanto andar sin encontrarte. Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo, ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama; me enfado con las sombras que pueblan los pasillos y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama. Trepo por tu recuerdo como una enredadera que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy esa absurda epidemia que sufren las aceras, si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy. Vivo en el númeor siete, calle Melancolía. Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría. Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía y en la escalera me siento a silbar mi melodía

No hay comentarios:
Publicar un comentario